Pollo con leche y pimienta awesome a la vez que sencillo

Ingredientes: (para unas 3 personas, bien cenaos)

  • Una pechuga de pollo entera.
  • Cebollas.
  • Champiñones (laminados, de lata).
  • Mantequilla, unos 50grs.
  • Un vaso de leche.
  • Una cucharada pequeña de harina.
  • Sal, pimienta, un toque de perejil y otro de tomillo.

Procedimiento:

  1. Echar el troncho de mantequilla en una cazuela. Ponerlo a fuego muy suavecito para que se deshaga.
  2. Picar cebolla (abundante, yo he usado una y media) y echarla a dorar a la mantequilla fundida.
  3. Cuando empiece a ponerse transparente, añadir los champis.Yo he usado dos latas pequeñas.
  4. Seguir dorando el material. Mientras, limpiar las pechugas (quitar esternón, grasa y huesillos si hay).
  5. Embadurnar las pechugas enteras con sal y pimienta en cantidad, y cortarlas en rodajas de un dedo de grosor.
  6. Echar la pechuga troceada a la cazuela con la mantequilla, la cebolla y los champis.
  7. Subir el fuego y dejar que el pollo se marque (o sea, que se ponga blanca por fuera, no que se haga entera) removiendo de vez en cuando.
  8. Mientras tanto, disolvemos la cucharadita de harina en el vaso de leche. Cuando la pechuga esté hecha por fuera, añadir el vaso de leche a la cazuela.
  9. Esperar a que empiece a hervir y bajar el fuego lo necesario para que no de mucha caña pero mantenga el hervor, removiendo con frecuencia, que se pega.
  10. Espolvorear un poco de perejil picado (para darle color) y un toquecito de tomillo o similar, al gusto.
  11. Esperar a que la salsa empiece a espesar (en nuestro caso unos 10 minutos) y ya está. (Trampa por si acaso: coger el trozo de pollo más gordo y darle un cortecito con un cuchillo para ver si está hecho).

Veredicto: está mejor la guarnición que el pollo.

“Tránsito” de Connie Willis

A ver si puedo ser breve.

“Tránsito” es el segundo libro de Connie Willis que leo. La protagonista es similar. El desarrollo es similar. Y el desenlace mas o menos igual de trágico. Pero “Tránsito” no me ha gustado tanto como el otro.

El argumento, con cierto tufillo a thriller médico, trata sobre una investigadora que estudia las “experiencias cercanas a la muerte” en un hospital bastante caótico y termina sometiéndose ella misma a una simulación de estas ECM a base de drogas, que para ella tienen lugar en el Titanic.

A partir de este momento todo se confunde, las secuencias oníricas y la realidad se empiezan a confundir, y el texto se comienza a repetirse, yendo un poco más allá en cada repetición, mientras que Joanna -la protagonista- empieza a perderse en el embrollo. Solo vuelve a recuperar el ritmo -y no del todo- a 200 páginas del final.

Creo que en realidad basta con decir dos cosas sobre el libro. La primera: está bien escrito. La sensación de desasosiego que la autora busca transmitir con la desorientación y progresiva pérdida de juicio de la protagonista hace que a veces tengas que dejar de leer y apartar el libro unos minutos -unos días- por la reacción visceral que provoca. La segunda es que de las más de mil páginas que tiene la edición que he leido, podríamos quitarle por lo menos 400, y aunque perdería parte del efecto, sería un título mucho más ameno y legible.

Aún tendré que leer algo más de Connie Willis para decidir si me gusta como autora, o me gusta uno de sus libros. De momento, tengo otras cosas en la cola.

Mobuzz, ni de coña

Hace un par de días, el eco de la blogosfera repetía el nombre de Mobuzz. Resulta que los pobrecitos llevan dos años en funcionamiento, pero aún les falta poco para llegar a break-even y todavía necesitan un poco más de financiación para terminar de encontrar su modelo. Así que decidieron sincerarse y grabar un video muy guay y buenrollista pidiendo a los internautas que donen unos pocos euros, con el loable fin de reunir 120.000€ para resistir hasta que alguien les conceda el próximo préstamo.

Total, 5 euros son 3 cañitas, así que no es para tanto. Me lo planteé. He visto 3 o 4 ‘dosis diarias’ en mi vida y la verdad es que están bien aunque nunca cuentan nada nuevo.

Pero luego me lo pensé mejor. ¿Donar a una empresa privada?. Más aún, ¿donar pasta a una empresa privada que no tiene beneficios, no sabe como tenerlos, y mucho menos cuando los va a tener?

Your failed business model is not my problem

Me da PUTA VERGÜENZA que la gente corra a socorrer a una empresa que pide una cantidad de dinero desorbitada, sin explicar detalladamente como se utilizará (“eeeeh, pueees hay que pagar cámaras, y servidores… y… más cosas, ¡que grabamos en tres idiomas eh!”), sin explicar el cómo y el cuánto de sus aportaciones personales a su propia empresa, ya que tanto creen en ella. Por no hablar de las estrategias a aplicar para reducir gastos. ¿Seguro que no vale con 80.000€?. La nueva ronda de financiación El nuevo préstamo podría volver a retrasarse. ¿Que haréis entonces si os habéis pulido ya los 120K€?. Repito, me da PUTA VERGÜENZA que la gente salve a una empresa que no tiene un producto ÚTIL y que resuelva un problema, si no que produce únicamente UN VEHÍCULO PARA MOSTRAR PUBLICIDAD que ni siquiera funciona bien.

Mucha gente corrió a anotarse el tanto ‘yo ya he donado a Mobuzz’ en Twitter. Y yo me pregunto… ¿cuanta de esa gente ha donado pasta a la fundación Wikimedia?. ¿Cuanta de esa gente ha donado ya a la Free Software Foundation?. ¿Y que hay de la Electronic Frontier Foundation?.

Si no sabes de quien hablo, ni lo que estas organizaciones han hecho en toda su historia para que tu hoy puedas disfrutar de internet -y de Mobuzz, ya de paso-, no vales ni los miserables 10 euros que has donado a Mobuzz.

El motivo de esta pataleta: yo trabajo también en una startup -antes las llamábamos PYME- tecnológica. Ahora mismo me deben 4 meses de salario y sigo al pie del cañón por que creo en el valor y en la utilidad del producto que desarrollo (aunque también estoy más quemao que la moto de un jipi, cierto). La televisión del futuro -o cualquier producto del futuro- no se construye yendo a saraos dospuntocero, y siendo cool en general.

Al final puede que si que suelte esos 5 tristes euros, aunque solo sea para que me los devuelvan, por que ni de coña van a llegar a la cifra que piden. Lo voy a hacer por que yo ya he donado dinero anteriormente a las 3 fundaciones que menciono más arriba, y por que creo en la creación colectiva, en que la conjugación de esfuerzos individuales casi despreciables puede tener un efecto global y -ojo, palabro- sinergístico muy beneficioso. Aunque en este caso, el destinatario sea una empresa privada, y el beneficio no sea tan colectivo como podría ser. Lo voy a hacer por que entiendo donde están y me duele en el mismo sitio que les duele a ellos.

Pero como no vea en breve un vídeo de la gente de Mobuzz animando al personal a donar a alguna CAUSA de verdad en lugar de para salvar sus muy dospuntocéricos culos, me voy a encabronar en serio.

Para terminar: creo que sería interesante que le dieras bolilla a esta entrada en los sitios adecuados -Menéame y tal- si te parece que merece la pena. O también puedes donarme unos euros. Por pedir que no quede.