Hazte un puto blog

Por que todo el mundo debería tener un blog. Hazte un puto blog.

Es muy desagradable no poder estar al corriente de la vida de tus amigos. De la gente con la que has compartido gran parte de tu vida, hasta que la propia vida se ha interpuesto entre ambos. A veces me tiro dias (fácil), semanas (frecuentemente) e incluso meses (más de lo que me gustaría) sin saber nada de mucha gente de la que me acuerdo más de lo que parece. Hazte un puto blog.

Montarse un blog es gratis, rápido y sencillo. En unos minutos estas en marcha. Y ya está.
No hace falta que escribas todos los dias (he aqui la prueba viviente de ello). Si ves que no es lo tuyo, siempre puedes olvidarte de el. Hazte un puto blog.

No vale la excusa de “no tengo nada que contar”. Siempre se tiene algo que contar. Otro asunto es que te apetezca o no te apetezca. Un blog no exige dedicación. Un blog puede ser un estupendo desagüe para las frustraciones del dia a dia. No hace falta ser una estrella del rock para escribir como te va dos o tres veces por semana. Hazte un puto blog.

Al contrario de lo que mucha gente que se cree tan importante e inteligente como yo a veces, cada blog que se crea no hace que la red se vuelva más mediocre, ni disminuye la proporción señal/ruido, ni nada de eso. Hazte un puto blog.

Practicamente nadie esta contento con su vida. Quien lo está, está demasiado feliz como para leer blogs, asi que podemos pasar de el. Nadie está completamente contento con su vida. Quien estudia querría saber como es la vida de alguien que trabaja en lo que está estudiando. Quien trabaja en una oficina encuentra unos minutos de alegría al final del dia leyendo el blog de un jardinero entusiasmado con sus ficus. Quien se deja la espalda cargando sacos de cemento y poniendo ladrillos cada dia vive un rato leyendo como podría ser su vida si su trabajo consistiese en sentarse delante de un ordenador, tomar café y coger el teléfono de vez en cuando. Quien está quemado después de 30 años trabajando en lo mismo, quiere recordar o conocer como es la vida de un estudiante hoy en dia. Seas quien seas. Hazte un puto blog.

Quiero saber si hoy has tenido un puto dia de mierda en el trabajo, o si has sacado otro diez en un examen. Quiero saber si te ha gustado la última peli que viste, o si visitaste la república popular de Quintocoñostán las últimas vacaciones. Quiero saber si te ha dado por tocar el piano o hacerte un tatuaje. O si tienes un dia particularmente comunicativo, y quieres contar algo pero no sabes el qué, ni a quien, no lo dudes: vomítalo en tu blog. Para mí o para otro, es importante saber como te trata la vida. Hazte un puto blog.

Así, dentro de otros dos meses, cuando volvamos a vernos o a hablar, no será necesaria la cutre y típica puesta al dia, ese frío reconocimiento implícito de que la vida se interpone y ya está. Las cosas son diferentes hoy. Hazte ese puto blog ya.

Evolución cinematográfica de un programador

Jackie Chan: Joven, espabilado y enérgico. Puedes luchar de manera bastante satisfactoria, pero el enemigo (especialmente los más grandes) aún te acojona. Las peleas son largas y espectaculares, y la mayoría de las veces te llevas una buena paliza. Solo al final empiezas a controlar la situación. No usas ninguna herramienta sofisticada, todo lo haces a mano, o con lo poco que tengas a tu alcance, como la proverbial escoba de todas las pelis de Jackie Chan. Te gusta lo que haces, pero cada poco tiempo tienes que recordar y desafiar las enseñanzas de tu maestro.

Bruce Willis: Le has cogido el truco a la lucha. Tienes a los malos controlados desde el principio. Estás quemado y cansado de tu trabajo, pero aún asi lo haces por que “es lo que todo americano debe hacer”. Has aprendido a utilizar herramientas que te ayudan a eliminar a los enemigos con mas rapidez, aunque no de manera demasiado limpia. Sabes todo lo que se puede saber, pero tienes que refinar tus métodos. Aun no puedes terminar sin llevarte unos cuantos mamporros: ganarás, no sin que acabes cubierto de sangre y caminando descalzo sobre cristales rotos, pero ganarás.

James Bond: Algún dia serás James Bond. Tranquilo, rápido y despreocupado. Estas pertrechado con un buen juego de herramientas altamente sofisticadas que te permiten eliminar hordas de enemigos con solo quitar la tapa del boli. Terminar una misión sin despeinarte es una tarea trivial, e incluso tendrás tiempo de aprender a disfrutar de placeres no tecnológicos (léase chicas Bond). Pero mucho ojito: esta evolución es cíclica, y uno nunca dura mucho al servicio de su majestad británica.

Más allá, existen otros estados, solo accesibles para los seres iluminados que hayan vivido muchas veces este ciclo. Si alguno de estos seres superiores ha experimentado alguna vez lo que es ser un programador Bruce Lee, o un programador Chuck Norris, que lo cuente en los comentarios.