Hoy he llegado a casa un poco mas tonto de lo normal. A los 20 minutos de llegar, en lugar de esnucarme a leer, jugar al Kotor, repasar los feeds o en general, perder un poco el tiempo, me ha dado por subirme a la bici estática y ponerme a pedalear. Dos experimentos este fin de semana me han dejado en ese punto de agujetas en el que te apetece volver a torturarte un poco más.

Después de haber terminado la semana pasada hecho una puta pena, totalmente descolocado por la llegada del calor (39° a mediodía se llegaron a ver), arrastrando toda la semana un sueño y una pesadez bestiales, y acostándome viernes y sábado antes de la 1 de la mañana, tomé la “determinación” (entre comillas por que mi determinación casi nunca suele serlo) de activarme un poco. Normalmente mi conducta habitual habría sido preguntarle a google por un plan de ejercicios adecuado a mi peso, costumbres, estatura, alimentación y signo del horóscopo chino, habría encontrado mil y me habría dado la hora de ir al sobre antes de ponerme a hacer nada.

Sin embargo, directamente me he estirado un poco, he trepado a la bici, he subido la resistencia al máximo y me he puesto a pedalear a todo trapo, para ir bajando ritmo y fuerza de pedalada hasta que he dejado de sentir mi hígado trepando hacia mi boca. He puesto el temporizador a 15 minutos, he bajado la vista y he tratado de pensar en otra cosa hasta que se ha cumplido el tiempo. 6.2km marcados en la pantallita en cuestión, a razón de 220 pedaladas por kilómetro, de radio desconocido (por ahora). Desde luego 15 minutos son poco, y despues de los primeros 5 buscando el ritmo (que han sido duros), podría haber tirado el tiempo necesario, pero tampoco quiero andar mañana como si fuera Robocop.

Despues de ducharme, por curiosidad me he pesado y la bascula marcaba 83kg., que es mi máximo en mucho tiempo. Y sin duda lo he alcanzado desde que me paso un buen número de horas al dia sentado en el curro. De cualquier modo, siempre he sido bastante huevazos en cuanto a mi tonelaje y no es eso lo que me preocupa. Me preocupa la pesadez y el cansancio (demasiado cansancio incluso para un übercansino) de la semana pasada.

A ver si soy capaz de convertir la bici en una costumbre (costumbre recuperada de los años de instituto, añado), o al menos sustituir por un paseo equivalente.
Para más adelante, un análisis de mi dieta y mi consumo, a ver cuán lejos estoy del equilibrio zenérgetico.

Desde luego, los lunes no son lo mío >_<