Un año con Mac Mini

Por estas fechas hace aproximadamente un año que me agencié un Mac Mini. Poco despues, Cupertino me jodió bien jodido presentando el primer MacIntel, cuya llegada se preveía para varios meses despues, y que resultó ser una actualizacion del Mini, que convertía en obsoleto mi flamante G4 sobre el que aún no se había posado el polvo.

¿Obsoleto?. No tanto. Por aquel entonces, el Mini era mi ordenador ‘secundario’, basicamente un navegador y poco más. La muerte prematura de mi pc aceleró las cosas. No me apetecía renovarlo, asi que las piezas en funcionamiento fueron canibalizadas y distribuidas a otros equipos mas necesitados. El Mini se vio ampliado en cuanto a memoria y almacenamiento, 1GB y 250GB respectivamente. Y desde entonces lo he venido usando a diario para basicamente, TODO.

  • Navegación e interneteo en general.
  • Edición (ligera) de video y fotografía.
  • Descarga P2P las 24 horas del dia.
  • Centraliza la música de toda la familia.
  • Desarrollo web.
  • Visionado y conversión de video, incluso en alta definición (no muy alta, pero HD despues de todo).

Todo ello en un equipo que tiene el tamaño de un libro gordo y un consumo máximo de unos 86W, si no recuerdo mal. Y sobre todo: silencioso. El único ventilador del equipo solo entra en funcionamiento cuando el procesador empieza a estar cargadito, y raro es que lo haga a máxima potencia. Ciertamente, resulta algo molesto abrir una web con media docena de banners flash y ver que el pequeñín comienza a soplar, pero no es más que eso: un soplidito, y lo oigo por que está en mi mesa, a medio metro de mis oidos. En cambio, el PC y sus cuatro ventiladores eran mucho mas audibles aun estando debajo de la mesa y bastante mas apartado y aislado.

¿Defectos?. Los tiene, los tiene. El principal es que es tan bonito que apetece tenerlo en un sitio visible en la mesa, lo que me obligó a reorganizar (y manterner organizado) mi escritorio, y a minimizar y esconder los cables. Otro problema es el disco duro interno. De algún modo, en un portátil, el mismo disco no parecería lento, pero en un equipo de escritorio lo es. Tiene pocas posibilidades de expansión, no tiene entrada de audio, y solo dos conectores USB y un Firewire (problema ya subsanado en la version Intel). La tarjeta gráfica no da el callo en juegos 3D y similares; y por lo que he oido, cuando nos vamos a las vastas resoluciones de los monitores de 20 y 24 pulgadas, empieza a renquear incluso en los efectos de escritorio. La configuración básica (que yo compré) es, como en todos los Mac, más bien parca. Poca memoria, sin grabadora de DVD, sin wifi, sin bluetooth.

Este creo que es un error frecuente entre los switcher: entrar en el mundo Mac de la manera mas asequible posible, por si al final la cosa no cuaja, al menos tener el consuelo de haber gastado poco dinero. No aconsejaré a nadie enterrar mas dinero del que desee en una compra así, pero si que diré que si alguna vez vuelvo a comprarme un ordenador de escritorio de propósito general, será un Mac Mini con equipación completa. Y dicho esto, todo lo demás sobra :).