Las pelis del verano

Como soy así de vago, creo que lo mejor será resumir en un post todas las pelis (significativas) que he visto este verano, por que si me pongo a hacer un comentario de longitud medio decente de cada película, posiblemente se queden para siempre entre los borradores. Sin más tontería:

Wall·E – Batallón de limpieza: De cutre subtítulo, pero impresionante factura. Un clásico instantáneo. La muy mejor película del verano y puede que incluso del año, con diferencia. Las pelis de animación en 3D hace tiempo que me cansaron, y llevaba sin ver nada de Pixar desde aquel screener en español neutro de Monstruos S.A. Pero desde que vi los trailers/teasers/whatevers -hace unas semanas, tampoco llevaba meses esperándola- supe que la peli me iba a gustar. Y me ha gustado. Mucho. Hasta el punto de comprarme un muñequito de Wall·E para tener en la mesa.

Batman – El caballero oscuro: Acojonante. No es la película definitiva, como algunos la quieren poner. Ni de lejos. Pero admito que hacia la mitad de la peli ya estaba más que satisfecho y me habría ido a casa contento con lo que había visto hasta ese punto. Pero aún quedaba una hora de película, con lo mejor todavía por venir. Me veo volviéndola a ver en cuanto haya un rip decente. Y efectivamente, Heath Ledger hace un trabajo impresionante en el papel de Joker, que se ve incluso mejorado en el doblaje español. En VO pierde bastante de ese habla babosilla que le han dado aquí. Por una vez el doblaje aporta en lugar de quitar.

Hellboy 2 – El ejército dorado: Mejor de lo que me esperaba. No es ninguna joya, claro, pero el diseño de personajes y la fotografía en general me parecen tremendos, llenos de detalle y muy bien cuidados. Casi me atrevería decir que a ese nivel es el equivalente contemporáneo de películas como Cristal oscuro o La historia interminable. Habrá que leer los comics.

Star Wars – Las guerras clon: Esta aún no la he visto, pero no es novedad que durante años he sido un frikazo de todo lo relacionado con Star Wars y le tengo bastantes ganas. De hecho, ya pulula por mi disco duro, pero esperaré a verla en el cine y reservaré ese cutre TS a modo de repaso.

La oportunidad perdida: Los cronocrímenes, que no he podido ver ni siquiera P2P mediante. Y vaya usted a saber cuando coño saldrá el DVDRIP.

Más antigua, pero no por ello menos blog-worthy: Ultimátum a la tierra, el clásico entre los clásicos de la ciencia ficción. Me acordé de ella hace unas semanas, por dos motivos diferentes. Primero el trailer de un remake protagonizado por Keanu Reeves en el papel de Klaatu, y por otro lado, el riesgo percibido por los medios más amarillistas acerca del Gran Colisionador de Hadrones. Así que me la apañé y la he vuelto a ver. Un par de veces. Para concluir que ya no se hacen películas así. No se si será que en algunos aspectos soy viejo por dentro, pero el ritmo de la película, la manera de conformar la corrección política de entonces, la interpretación… me llegan de un modo mucho más intenso que en el cine actual.

Y eso viene siendo todo. ¿Me he perdido alguna?

Post malintencionado.

Es lunes. Me he levantado a las 11. Me he duchado y he preparado la comida para mi y para mis padres. Me he pasado la tarde contemplando y leyendo un poco. Reinicio a la partición con Linux, a tratar de configurar las X para que utilicen los drivers de Ati para mi Radeon. Resultado nulo, con un dolor de cabeza que cae en la categoría de daños colaterales. Vuelvo a la actividad de contemplación hasta que decido descansar brevemente para tomar una coke.

Nada: igual que ayer e igual que anteayer.

Mi hermana acaba de llegar a casa. Hace 12 horas que salió para ir a clase.

Nada en todo el fin de semana.

Ahora me tomo un té, escucho Burzum y sigo contemplando, hasta que me da por ponerme a psicoanalizarme. Vomito un montón de cosas pendientes en el TO-DO de mi wiki, como para recordarme a mi mismo que solo tengo que escoger cualquiera de esas cosas y ponerme a ello para salir de este estado.

Menos mal que mañana no madrugo. Creo que esta noche me agarraré a un libro y me evadiré dentro de el hasta quedarme dormido de puro agotamiento. O hasta que mis ojos, cansados de llevar toda la tarde aqui sentado, decidan unilateralmente que se acabó y tenga que apagar la luz y los monitores para dedicarme a mirar la oscuridad entre la cama y el techo. Y así seguiré tratando de imaginar ramificaciones para la historia que haya estado leyendo. Hasta que me duerma, o hasta que el vacío que tengo en la cabeza se llene de lo que no me deja dormir.

Debe ser que empiezo a hacerme a la idea de que en menos de un mes habré acabado la corta etapa de mi vida que ha consistido en estudiar el módulo. Dos años. Si me paro a pensarlo, mi vida progresa en pasos de dos años. Y añoro cosas que quedaron muchas unidades-de-dos-años atrás. Puagh.

Brain shutdown for maintenance mode NOW!