Meme horario

Veo que Bad_CRC, siguiendo a Kirai, que a su vez sigue a alguien, ha publicado lo que sería su horario de un día corriente.

Como cualquier excusa es buena para escribir cuando hace más de un mes del último post, me pongo a ello yo mismo. Aqui está:

  • de 06:55 a 07:10 me levanto
  • de 07:10 a 07:45 vestirme, desayunar, salir de camino al curro (andando o en autobús, según me levante)
  • de 08:00 a 08:10 entro en la oficina
  • alrededor de las 11:00 un café
  • 15:00 salgo de trabajar, bus a casa
  • 15:10 llego a casa y como, a mesa puesta :)
  • de 16:30 a 17:00al gimnasio (si hay ganas, en caso de no, me voy por ahi hasta la cena, generalmente)
  • 18:30 más o menos vuelvo a casa, ducha y té
  • 19:00 un repasito a la habitación: recoger, limpiar el polvo…
  • 20:00 cena con mis padres
  • 20:45 ordenador, videojuegos, bajo… ocio y procrastinación variados
  • 00:00 hora de ir a la cama, trato de despegarme de lo que esté haciendo (presumiblemente, delante del ordenador) y acostarme para leer un rato
  • de 00:45 a 01:00 apago la luz y a dormir

Corinne Maier – Buenos días, pereza

¿Ensayo de andar por casa o manual de negocios?. Ni una cosa ni otra. Buenos días, pereza pretende decir por fin la verdad, toda la verdad, no la que algunos quieren hacernos creer. Aquí está: hoy en día ya nadie cree en la empresa. Por mucho que se esconda, la desmotivación es propia de todos los trabajadores del mundo, que, como bufones de una máquina absurda y grotesca, sólo desean una cosa: cobrar su sueldo a fin de mes. Si la realidad es ésta, ¿qué hay que hacer?. Sobre todo, NADA, afirma este libro. Seamos individualistas e ineficaces y hagamos lo mínimo posible, mientras aguardamos la buena nueva: que todo este sistema se hunda.
Buenos días, pereza sólo tiene un objetivo activo: desmoralizarnos, en el sentido de que no tengamos ningún escrúpulo con la empresa. Nos ayuda a utilizarla, ya que hast aahora ha sido ella la que se ha aprovechado de nosotros. Y nos explica cómo se puede minar el sistema desde el interior sin que se note. Cínico y provocador, este libro describe la realidad actual del mundo laboral y establece una estrategia de supervivencia en un mundo, el de la empresa, absurdo y despiadado

Interesante como lectura ligera, pero repleto de obviedades. No me alargaré mucho, ya que el libro es más bien breve y puede terminar saliéndome una reseña más amplia que éste.

Esta señora ha descubierto la cura del cáncer, la fusión fría y que trabajar no mola. Y para ello la han hecho falta no sé cuantos años trabajando como funcionaria en una empresa estatal francesa. Yo, que por lo visto debo ser más espabilado, me dí cuenta de ello aproximadamente a los 2 o 3 meses de empezar mi primer trabajo serio.

El libro es básicamente una sucesión de tópicos, presentados de una manera que trata de ser contundente y salpicados cada pocas páginas con menciones a un par de escándalos empresariales que han ocurrido en Francia en los últimos años. Cuán absurdo es el lenguaje empleado en los documentos internos. Taxonomía de ‘los cretinos con los que te codeas’. No carece de cierto interés. Pero de ahí a convertirse en un best-seller que ‘está cambiando el mundo laboral’ va mucho, mucho, mucho. Para leerlo si te lo prestan, si necesitas un poco de autocompasión o si no tienes nada mejor que hacer en el curro (heh!). Pero no salgas corriendo a comprarlo.

Ok, ok, tampoco es cuestión de ser cruel. En cierto modo, simpatizo con esta señora y comparto sus ideas. De hecho, pretendo volver a leerme el libro para anotar un puñado de ideas que terminaré remezclando en un par de artículos que tengo a medias. Algún día.

Sequía.

Son muchos dias sin postear ya, y toca excusarse y tal. Ni de coña.

La semana de curro ha sido bastante gratificante. No practico ninguna clase de deporte, pero llegar a casa reventado y con unas agujetas de muerte en músculos que ni siquiera recordaba que tenia, resulta bastante satisfactorio. ¿Por que?. Ni puta idea. En todo caso, al segundo dia pasaron y la cosa no pareció tan dura. De hecho, no lo era. Trabajo físico, si, pero sin prisas ni presiones. Echaré de menos a los compañeros, aunque solo hayamos pasado juntos una semana. Los que he podido conocer (2 o 3, ya que al resto los conocía ya) han sido entradas directas a mi lista de gente-de-puta-madre. A los ya conocidos los he conocido de otro modo, en un ambiente diferente al habitual. Interesante.

Por otro lado, el trabajo vitaliza. Con solo una semana, duermo menos, y me levanto mas descansado. Supongo que estos ‘efectos beneficiosos’ remiten al cabo de un par de meses, pero por ahora, se agradecen. Para no perder el ritmo, me he puesto a preparar un router casero para que mis señores progenitores y mi hermana no se peleen por la conexión a internet. La necesidad: mi (mierdoso) ISP, Retecal, de buenas a primeras nos ha reducido las IP que nos correspondían a cada abonado (3 antes, 2 ahora), por lo que en casa pueden llegar a haber voces airadas por ver a quien le corresponde tener salida a Internet en un momento dado. Asi que un par de tarjetas de red por aqui, una placa y un procesador por otro lado, unos modulos de memoria por alla, un poco de bricolaje y hop, ya tenemos una caja mágica. Debian, como en los viejos tiempos, recompilar con soporte netfilter/iptables y a leer manuales y tutoriales. La adicción al Messenger del resto de mi familia me va a salir cara, lo sé. A ver como me las arreglo. Después ya me pelearé con alguna otra cosa. Linux no deja sitio para el aburrimiento. Y mientras tanto, sigo sin altavoces en mi habitación. No poder escuchar música más que con una mierda de auriculares me mata. Necesito la pasta ya, para un juego de altavoces 2.1 de Creative que he visto por ahi. Y un móvil, ya que el que tenía tiene la curiosa manía de descargar la batería en cuestion de segundos en cuanto me da por utilizarlo, momento en el que yo exclamo “joder, como quema esto” y lo suelto =). Divertido. El resto de la wishlist, para cuando encuentre un trabajo de verdad.