Telefonía hacia atrás

Una entrada de Enrique Dans me lleva a Always-On Teens, de Howard Rheingold (que a su vez cita una historia del LA Times, pero ya sería demasiado enlazar…).

Me hace pensar que, para variar, Europa en general y España en particular, ha perdido la delantera en una de las pocas cosas en las que aventajábamos a los Estados Unidos. Teniendo una penetración muchísimo mayor de la telefonía móvil, nos hemos quedado atrás en cuanto a su utilización.

Tenemos unos terminales con capacidades impresionantes (se me viene a la cabeza este, aunque aún no este disponible aqui), que con la política de “descremado progresivo” de las operadoras no supondrán ningún progreso real hasta dentro de algunos años, cuando UMTS y su famosa tercera generación se vean superados por WiMAX o a saber que cosa.

En los EE.UU. la implantación de tarifas planas en la telefonía móvil ha supuesto la creación de nuevas formas de comunicación: casi la eliminación de las distancias. Aqui en España, lo más que llegamos a ver son tristes promociones de “cien sms de regalo para este fin de semana”, y tarifas “planas” de datos, limitadas y a precios realmente abusivos.

No sé de que me sirve llevar en el bolsillo un móvil con capacidad de grabar video y lanzar fotos de 3mpx, reproductor MP3 en estéreo y navegador XHTML si al final, no puedo hacer uso de esta conectividad y tengo que depender de una conexión a Internet fija, en casa, dado el precio desorbitado que tienen estos servicios desde el mismo celular.

Las tecnologías de la información se están reactivando. Las conexiones fijas empiezan a parecerse a algo decente. Toca empezar a perseguir las móviles, antes de que acumulemos demasiados años de retraso respecto al resto del mundo.