Los dias pasan tan lentos que no hay nada que contar, hasta que de repente, pasan tantas cosas que no tienes tiempo para contarlas aqui. Cada dia pienso tanto en el anterior, y en el anterior, que los mantengo todos frescos en la memoria y todos me parecen ayer.
El examen, no prob. Fue mas bien un trámite.
Un mal trago para todos la semana pasada. No voy a mencionarlo aqui por diversas razones, entre ellas el buen gusto del que hasta ahora pensaba carecer. Solo diré que alguien ha pasado uno de los peores trances de su vida, y que quienes están a su alrededor también lo pasan mal al contemplar su sufrimiento. Aunque algunos (servidor) no sepamos que decir, y no digamos nada, tratamos de estar contigo en la medida que nos lo permitas.
El fin de semana, tranquilo y relajado, por fin me lo he pasado bien, sin cansancio, sin resaca, y relativamente bien aprovechado.
Y hoy, por fin a lo que quiero llegar. No sé exactamente en que puede estar fundamentado lo que voy a decir. Quizá sea pura casualidad. El caso es que mis ánimos andaban algo minados, (su estado habitual, por otro lado) con los acontecimientos de la semana pasada. Si con esto no era suficiente, se le puede sumar el hecho de que como el lector avispado tendrá en mente ya, hoy es (era) lunes. Los dos ingredientes fundamentales de la receta para preparar una semana de mierda.
El caso es que… no sé que habré soñado, pero me he levantado… enérgico. Para cuando ha sonado el despertador, ya llevaba casi 15 minutos en la ducha (si puede tirarse un dia entero lloviendo con cojones y nadie dice nada, yo me puedo permitir el lujo de darme una ducha de 15, 20 o todo el tiempo que quiera, coño). Bajo el agua, aparte de habérseme hecho tarde, he tenido la feliz idea de olvidar mi desayuno de los últimos dias/semanas y en cambio me he dado un pequeño homenaje. Kiwi, piña (aunque aun no me explico que pintaba un bote de piña en almibar en mi frigorifico, ni cuanto tiempo podia llevar ahi abierto), un tanque de zumo de naranja con mucho azúcar… y a continuación un trozo de bizcocho made-in-progenitor con un café negro (y mucho azúcar – INCISO: es posible que la sobredosis matutina de azúcar sea uno de los factores del tema).
Como dije se me habia hecho tarde. Salgo zumbando para clase, escuchando Koldbrann a todo trapo. Noto una vez mas que tengo el auricular izquierdo jodido. Nota mental: de hoy no pasa. Sorprendentemente, llego a clase con menos de 2 minutos de retraso. Veamos que me he perdido durante los dos dias de escaqueo la semana pasada…
Bien, en 2 dias, 2 temas, de 2 asignaturas, casi ventilados. Y ni papa. Bueno, me hago con unos apuntes, ojeo un poco el libro… no hay nada que entender. Todo me parecen obviedades.
Descanso, más café, más azúcar.
Ahora toca picar proyecto. Sorprendentemente mi compañero no me recrimina el haberle dejado tirado media semana, y de hecho incluso hemos (ha) avanzado algo. Y lo ha hecho siguiendo MI manera de verlo, en lugar de la suya, algo (bastante) diferente. Avanzamos un poco más, descubrimos que de nuevo tenemos que retroceder por algun detalle olvidado, pero no importa…
Llego a casa, comida rápida. Me tiro en la cama a leer un rato, hasta que me doy cuenta de que no estoy teniendo una de esas digestiones lentas y pesadas a las que me habia acostumbrado ultimamente. Me sirvo un café, con mucho azúcar. Ojeo el MSN y aprovecho para quedar con una de las personas que menciono unos posts mas abajo, a la que tengo bastantes ganas de ver =). ¡Microsoft es útil!.
Salgo para casa de mi alumna (por si no lo he mencionado, que creo no haberlo hecho, llevo unas semanas dando clases de informática básica a una de las personas mas agradables que conozco… y no es peloteo, es cierto). No se si hoy he estado muy brillante al tratar de explicar ciertas cosillas, y estoy seguro de que la he dejado con mas dudas de las que tenía cuando llegué. Pero no importa…
Vuelo a por unos auriculares nuevos, y vuelvo a casa escuchando mas Koldbrann (para los curiosos, el disco se llama Necrotisk Inkvisition), esta vez con un sonido aceptable.
Visito el cybercafé del barrio, y aunque tengo en casa mas de un juego a medio terminar, y que posiblemente no terminaré, descargo un poco de tensión entre los frikis.
Vuelvo a casa, dispuesto a sentarme a estudiar. Me siento delante de los apuntes. Se me ocurre que ciertamente, y como le he prometido a persona-mencionada-mas-arriba, debería cambiar de móvil. Me pongo a investigar, y me fijo en uno con el que este fin de semana me han bombardeado en casa. Barato, pequeño y sencillo. Sin pijadas estilo colorines, camara ni polifónicos, WAP ni GPRS, que al final nadie usa. Batería larga. Bien. Anoto en la Palm. La puta Palm no funciona. Cambia de pilas, investiga que coño pasa. Resetea. Carga las aplicaciones. Resetea. Carga las aplicaciones. Repetir. Una hora mas tarde, desisto, voy a darme otra ducha y a cenar. ¿Estudiar?. No importa…
Durante la ducha, esta vez mas breve, siento la irrevocable necesidad de contarle a alguien esta sarta de sandeces (laaaaarga). Corro al Movable Type y empiezo. Miro la agenda para los próximos dias y veo que pasado mañana tenia un examen de lo que pretendía haberme estudiado hoy (por algo era…). Pero no me importa. Ya es tarde, y en un rato me voy a ir a la cama. Pronto. Pero antes me voy a servir otro café… con mucho azúcar.
La bioquimica es maravillosa =).