Corinne Maier – Buenos días, pereza

¿Ensayo de andar por casa o manual de negocios?. Ni una cosa ni otra. Buenos días, pereza pretende decir por fin la verdad, toda la verdad, no la que algunos quieren hacernos creer. Aquí está: hoy en día ya nadie cree en la empresa. Por mucho que se esconda, la desmotivación es propia de todos los trabajadores del mundo, que, como bufones de una máquina absurda y grotesca, sólo desean una cosa: cobrar su sueldo a fin de mes. Si la realidad es ésta, ¿qué hay que hacer?. Sobre todo, NADA, afirma este libro. Seamos individualistas e ineficaces y hagamos lo mínimo posible, mientras aguardamos la buena nueva: que todo este sistema se hunda.
Buenos días, pereza sólo tiene un objetivo activo: desmoralizarnos, en el sentido de que no tengamos ningún escrúpulo con la empresa. Nos ayuda a utilizarla, ya que hast aahora ha sido ella la que se ha aprovechado de nosotros. Y nos explica cómo se puede minar el sistema desde el interior sin que se note. Cínico y provocador, este libro describe la realidad actual del mundo laboral y establece una estrategia de supervivencia en un mundo, el de la empresa, absurdo y despiadado

Interesante como lectura ligera, pero repleto de obviedades. No me alargaré mucho, ya que el libro es más bien breve y puede terminar saliéndome una reseña más amplia que éste.

Esta señora ha descubierto la cura del cáncer, la fusión fría y que trabajar no mola. Y para ello la han hecho falta no sé cuantos años trabajando como funcionaria en una empresa estatal francesa. Yo, que por lo visto debo ser más espabilado, me dí cuenta de ello aproximadamente a los 2 o 3 meses de empezar mi primer trabajo serio.

El libro es básicamente una sucesión de tópicos, presentados de una manera que trata de ser contundente y salpicados cada pocas páginas con menciones a un par de escándalos empresariales que han ocurrido en Francia en los últimos años. Cuán absurdo es el lenguaje empleado en los documentos internos. Taxonomía de ‘los cretinos con los que te codeas’. No carece de cierto interés. Pero de ahí a convertirse en un best-seller que ‘está cambiando el mundo laboral’ va mucho, mucho, mucho. Para leerlo si te lo prestan, si necesitas un poco de autocompasión o si no tienes nada mejor que hacer en el curro (heh!). Pero no salgas corriendo a comprarlo.

Ok, ok, tampoco es cuestión de ser cruel. En cierto modo, simpatizo con esta señora y comparto sus ideas. De hecho, pretendo volver a leerme el libro para anotar un puñado de ideas que terminaré remezclando en un par de artículos que tengo a medias. Algún día.