Diez dias desde el último post sin nada que contar, y el verano avanza y avanza. Que coño, en realidad si que hay cosas que contar, pero no sé por que ninguna me parece lo suficientemente interesante como para darle unas vueltas y escribirla aqui.

Nuevos discos de Dimmu Borgir (Death Cult Armageddon) y Arch Enemy (Anthems of rebellion). El de Dimmu aun no he tenido la paciencia de oirlo entero de una vez, asi que no soy capaz de decir si es mediocre o malo. Bueno no es. El de Arch Enemy no estoy todavia muy seguro de si es mejor o igual que el Wages of Sin. Y casi me olvido el último album de Graveworm (Engraved in black) que tiene una versión de ‘Losing my religion’ de REM absolutamente bestial.
Próximamente, reviews en su weblog favorito. Y a lo mejor en este también =).

Voy a hacerme con un equipo nuevo. Placa recomendada por edd-o (DFI LanParty KT400A), XP2600 (el P4 con Hyperthreading, el Athlon64 y el PowerMac G5 para dentro de poco XD), Radeon 9200, y lo mas importante: un monitor medio decente con el que espero no freirme las retinas. Ya cuando lo tenga, narraré algo mas.

Me ha entrado la tontería, y como despedida de este ordenador, que pronto pasará el resto de sus ciclos ocioso en el Valhalla del silicio, me he instalado y estoy jugando 3 juegos a la vez. The Curse of Monkey Island (para luego enganchar el Escape y terminarlo de una vez), el X-Wing Alliance (por fin me hice con el, para recordar esos dias de vicio con el Tie Fighter) y el Max Payne (en preparación para la segunda parte que se avecina).

Por fin terminé ‘Hijos de la mente’, bastante mas ameno que ‘Ender el Xenocida’. Creo que ha sido en el blog de Adhara donde he leido algo sobre Valentine, Bean, Petra y el resto de la panda. A ver si me informa de cuantos libros me faltan para completar la historia (creo que al menos hay uno mas), que estoy vago y no tengo ganas de preguntar a Google.

La familia bien, gracias, y los amiwos… pues vaya. Unos muy bien, otros de mal en peor. Otros “no se cortan un cagao”, algun otro esta “versado en el arte de las voltinetas”, Piolín es un sádico cabrón y yo puedo estar orgulloso de mi mismo. Ole.

Después de este post de lo-siento-pero-no-tengo-nada-que-contar me retiro a pitufar un rato con alguno de los juegos estos antes de ir a dormir.