En primer lugar, felicitar a la amiwa Mictlan, en su [censurado]-ésimo cumpleaños, celebrado ayer, 25 de septiembre. Utiliza (y llena) esos gigabytes con sabiduría. La foto con el bikini de hojalata y la espada quedan pendientes, valkiria ;).

Mención al restaurante italiano de diseño uberfashion-american-psycho en el que celebramos el cumple en cuestión. Nadie diría que en las profundidades del barrio de las Delicias de Valladolid pudiera haber algo asi. No había hígado humano para regar con chianti, pero todo lo demás estaba exquisito. Y lo mejor fue volver a ver a tanta gente sentada alrededor de una mesa.

En segundo lugar, felicitar al amiwo Yilio por el motivo de esa llamada a las 7 y pico de la mañana. Si bien según mi red de espias bothan había sido visto por última vez delante de su Powerbook en Holanda, la realidad era muy diferente. Sólo había una explicacion plausible para una llamada a esas horas intempestivas, y en cierto modo resulta consolador pensar que parece existir una especie de justicia poética que a veces nos pone a todos donde debemos estar. O bien que todos los tontos tienen suerte ;).

Por mi parte, parece que me he despertado con la garganta, bronquios y otros aparatos y tejidos en un estado sensiblemente mejor que el de los últimos dias.

Así que algunas cumplen años rodeadas de amigos, otros por fin duermen felices despues de dos años persiguiendo un sueño, y a mi se me pasa el catarro. You reap what you sow, supongo.