No voy al Metal Mania, y eso que habría disfrutado como un perro escuchando a los animales de Immortal sobre el escenario. Hace unas horas se me presentó la posibilidad de meter cuatro camisetas y dos pares de pantalones en una mochila, y salir dentro de unas 5 horas camino a Villarobledo. Pero no. No hay ni pasta, ni el entorno familiar apropiado como para decir ‘viejos, que mañana me piro al lado de Albacete a pasar 3 dias sudando como un cerdo, durmiendo en una tienda de campaña que parece una mansión y berreando al lado de otros 20.000 individuos que hacen basicamente lo mismo que yo’. Menos mal que me he encargado de que me traigan una camiseta para aguantar el frio ‘at the heart of winter’…      (eso era un chiste). Y también me pierdo Apocalyptica X(. Aunque también me libro de ver a Blind Guardian y Stratovarius X).
Menos mal que me esperan los Dimmu en octubre, o noviembre, o cuando vengan. Y ya tienen su pasta asignada y guardada bajo siete llaves, en lo mas profundo e ignoto de mi cajón mas oscuro.

La última semana no ha sido nada buena. Si, algo de fiesta, muchas horas en el futuro cyber de Dalton y Draako, pero poca diversión. Hoy, peleando un rato con el router Thompson (¿estos no hacian solo teles? xD) para su 2mbps, que el técnico ha dejado con una configuración mística e incomprensible, al menos he pasado unas horas entretenidas, de no haber sido por que tenia a todo el mundo subido a la chepa mirando lo que hacia (tomad nota para la próxima, cabrones).

Con los amiwitos/as… no sé. Una parte de ellos estan viciados como autenticos frikis hijos de la gran puta a un juego online llamado Priston Tale, que viene a ser una copia del Dungeon Siege con personajes que son un cruce entre un electroduende y un elfo feliz del pais de la golosina.
La otra sección de amiwitos esta inmersa en rollos sentimentales-celos-te-voy-a-matar y cosas del palo, en las que paso de inmiscuirme (más de lo que la pequeña casamentera interior requiere). Libre de toda culpa queda Tolkki, en cuya compañia me he estado aburriendo estos dias, mientras soltabamos frases míticas de los antiguos juegos de Lucasarts (¿cuantos robles roería un roedor, si los roedores royeran robles?) que ambos estamos trabajandonos de nuevo, con pausas para acercarnos al cybercafé ahi arriba mencionado y soltarnos unas hostias al Quake3 (¡raileas como una vaca!) o alguna sesión rápida de Starcraft.

En otro orden de cosas… los dias de levantarse a las 12 o 13 se han acabado: según mi progenitor, tengo que madrugar. ¿Para que?, ni idea, tu mismo, pero no puedes seguir asi. Asi que a las 8 o 9 en pie. De putísima madre hombre (es la segunda mejor idea que he visto), es lo que necesitaba: cuatro o cinco horas más para aburrirme al día. Óptimo. Me parece que los volúmenes de La torre oscura (si, voy a leer algo de King, aunque este tipo me cae mal de siempre y no me gusta lo poco que he leido de el) que me ha prestado Mictlan me van a durar poco. Tengo también en árbol muerto Ender el Xenocida e Hijos de la mente (inciso para los MUY MUY freaks: los insultos de las peleas del Monkey Island I están escritos por… ¡si! Orson Scott Card…) que me compré hace unas semanas, pero las primeras paginas de el Xenocida se me estan haciendo algo aburridas. Habrá que probar con otra cosa

En fin. Se me han acabado las pilas de los auriculares. Lo que faltaba. Parto al sobre. Esto iba a ser un post rápido para cumplir, pero parece que me líio, me lio y….