Es sabado, pasan ya de las doce, hace un calor horrible y yo solo tengo ganas de dormir. Podria haber estado de fiesta, jugando una campaña de rol, o tumbado al aire libre mirando las estrellas en el terruño que comento en el anterior post, pero de un modo u otro, aqui estoy. Tras varias ‘ofertas’ de trabajo repentinas la semana pasada, que parecen haber quedado en nada, no se exactamente que pensar. Se que dentro de unos meses, cuando ya haya empezado el curso, necesitaré momentos como este, pero no es lo que quiero ahora.
Quiero que algunas personas me dejen en paz y me olviden para siempre, y quiero que otras personas me presten mas atención (como diria Monique en Sinfest). Quiero que algunas cosas sucedan de una puta vez, y quiero que otras cosas terminen de inmediato, para archivarlas y olvidarlas. Quiero que algunas cosas vuelvan a ser como antes, y quiero que otras cosas cambien pronto. Y no se que puedo hacer para que todo esto ocurra.
Para cualquiera que lea esto, en realidad no son mas que las preocupaciones cotidianas que tiene cualquiera. Algunas cosas van bien y otras no, y hay que balancearse y tratar de empujar siempre al lado correcto. Y realmente, no es mas.
Pero cuando tienes tanto tiempo y tan poco que hacer (y tan pocas ganas de hacer nada), piensas, y piensas, y empiezas a pensar, cada vez mas rapido, en mas cosas a la vez, hasta que notas que estas sudando mas de lo estrictamente necesario, que te empiezas a hacer daño en los dedos de tanto retorcertelos y que vas a darle dos voces a la primera persona que te dirija la palabra.
Entonces respiras hondo, te pones cómodo y tratas de pensar en una sola cosa. En cualquiera de esos recuerdos que utilizas cuando necesitas un sitio apacible al que volver, o encontrar algo de consuelo frente a las marginaciones que tu mismo te ejerces.
De manera automática la mente se dispara. Bajas la guardia un instante y empiezan a acosarte otro tipo de recuerdos, todos ellos hilados uno tras otro por relaciones imposibles de explicar a nadie. Algunos mejores, otros peores, pero preferirías estar viviendo de nuevo cualquiera de ellos a encontrarte en la situación en la que te hallas ahora. Realmente te gustaría. Y entonces piensas “¿como podría?” y no tienes respuesta para darte a ti mismo, pese a que miles de ideas se agolpan en tu cabeza de nuevo. Vuelves al principio.
Despues de repetir entre una y n veces el mismo rollo, ya no importa. Las cosas pasan por tu mente como si fuera una puerta abatible. Llega una idea, empuja la puerta, y esta todavia no ha terminado de batir y de volver a su sitio cuando llega otra y pone de nuevo la puerta en movimiento. Fluyen como si se tratara de un rio que deja sedimentos en forma de pequeñas obsesiones. En el momento se van, pero dejan algo que tarde o temprano desenterrarás de nuevo. Y cuando llevas un rato asi, entremezclando imagenes de tu vida real con otras producto de la imaginación, en eso que llaman estado hipnagógico, o soñar despierto, por fin, te duermes.
Y yo tengo ganas de dormir.
Tags: calor, dudas existenciales, equilibrio, obsesiones, sinfest.net, Trabajo, webcomics




