Cuentos de miedo con Linux

Hace unas semanas que mi Windows lleva muriendo delante de mis ojos. Dos años sin un formateo, cambios varios de hardware, software y putadas en general lo han dejado en un estado agónico bastante triste de ver. Con la keynote de mañana decidiré la forma de mi switch a la plataforma de Apple (en gran parte por culpa de Weiko y Bad_CRC) que llevo posponiendo meses, y para ir desaprendiendo todas las costumbres microsofteras, decidí abandonar la partición Win a su suerte y vivir hasta la llegada del vaporwárico Mac en la instalación de Ubuntu con la que he ido alternando desde que salió. No será dificil: el 90% de mi uso del ordenador se reduce a un Firefox bien afinado (greasemonkey y extensiones mediante), un reproductor de mp3, otro para ver divx, irc, un par de clientes de mensajería instantánea y un par de clientes de peer to peer.

Esto fue hace 7 dias. Para quien no quiera aburrirse leyendo una triste historia de frustración, versión corta: estoy escribiendo este post desde Windows.

Los primeros dias fueron bien

  • Vaciando las particiones de datos, convirtiendolas a ext3, comprobando que eran legibles en Windows con EXT2IFS.
  • Importando las descargas incompletas en aMule.
  • Actualizacion del software, paso a Kubuntu para probar aMarok y Katapult.
  • Instalación manual de Firefox 1.5 (la versión actual en los repositorios es 1.0.7).
  • Toqueteo de configuración de Xorg para tener unas fuentes mas o menos legibles (por lo que he leido, me ha faltado generar cierta información para el antialiasing de las fuentes que Xorg necesita, pero yo no debería tener que hacer eso manualmente).
  • Arreglar estropicios realizados hasta el momento.
  • Instalación manual de VMWare para poder utilizar el scanner en un Windows 98 virtual, incluyendo aplicación de parche oficial-pero-no-oficial en el código fuente y temerarias modificaciones manuales en /dev y en los scripts de inicio.
  • Profunda reflexión metafísica sobre los misterios del montaje de mi disco duro usb, que no atiende a ningún patrón reconocible, apareciendo cada vez en un punto diferente.

En algún momento en todo este proceso, se actualiza el kernel. Dias más tarde, reinicio. Y no arranca. Después de meterme en modo monousuario y desfacer aún un entuerto mas, arranco y… todo se arrastra. Ya no estoy utilizando los drivers para mi Radeon 9200 que tanto me costó instalar. No puedo ni siquiera ver un triste divx sin que el uso de CPU se ponga a tope para no dar el framerate esperado. El scroll de las páginas en Firefox me recuerda a otras épocas de la informática. Me lleva casi una hora grabar un DVD, ha debido irse hasta el DMA.

Resumiendo: si bien no soy ningún experto en linux, son ya 10 años de experiencia e intentos fallidos de uso. Cualquier persona objetivo de esos artículos que dicen “listo para el escritorio” no habría llegado a hacer una mínima parte de lo que yo he hecho. Pero he tenido que volver a Windows. Hace tiempo que el ordenador pasó para mi a ser un medio en lugar de el fin. Y no hay manera, coño. Las cosas han avanzado mucho, muchísimo. Estamos a punto de llegar a una nueva generación de escritorios linux (composite en Xorg, KDE4… yum) y quizá ese sea el momento de la verdad. Ubuntu es ahora mismo una de las distribuciones mas potentes en este aspecto, y seguiré de cerca sus progresos y actualizaciones. Pero por ahora, lo que para los desarrolladores son pequeños detalles insignificantes, para mi son serias molestias, y para mucha otra gente son paredes de piedra que impiden avanzar.

Por mi parte, tendré que hacer una reinstalación completa (Ubuntu por un lado, XP por otro) por que no tengo ganas de seguir arreglando unas cosas para estropear otras. Y mientras tanto, espero poder darle un buen tiento a OSX pronto.

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