Chrome, o la tercera venida de Google

Parece que la noticia de hoy (más bien de ayer, pero bueno) es Google Chrome. Un nuevo proyecto del omnipresente señor de los colorines que viene a ser un navegador seguro por diseño, con el añadido de una máquina Javascript rápida como Phelps dentro del agua y alguna cosita más. No me voy a extender más en las características, por que la lorosfera está llena de posts que lo comentan.

Mejor me voy a dirigir a la ruidosa minoría de escépticos de palo, contrarians y paranoides que se están llevando las manos a la cabeza por que la malvada corporación ha encontrado un método más para invadir su privacidad y su intimidad. Respeto ese punto de vista, y en cierta medida lo comparto, pero no seré yo quien lo siga haciendo rodar. Por que Chrome es la primera innovacion importante en el panorama de los navegadores desde que un par de tipos publicaron algo llamado Phoenix hace la friolera de SEIS AÑOS. Y luego nos quejamos de Internet Explorer…

El problema con esto, es que hace 6 años fue posible que dos personas se metiesen a cuchillo con una codebase como la que entonces era Mozilla -a secas, todavía no había Suite, ni Seamonkey, ni dios que lo fundó- y se dedicasen a pelar hasta que consiguieron un navegador ligero, rápido y respetuoso con las cosas que había que respetar, que ha ido evolucionando hasta lo que ahora llamamos Firefox, esa bestia parda en la que muchos nos pasamos varias horas al día. Me pregunto cuantos de estos talibancillos antigoogleros llegaron a usar Phoenix 0.3. Pero me estoy desviando… el caso es que el tiempo ha pasado muy, muy rápido. El propio Firefox se ha convertido en una masa de código difícil de manejar, y de hecho imposible de manejar por dos personas como en sus orígenes. Tiene detrás un montón de subproyectos, una fundación que maneja millones de dólares (oh wait… ¡software libre y dinero… no computa!) y en general un montón de inercia que lo dirige a convertirse en el navegador de referencia del mundo libre. Pero el proceso por el que nació Firefox hoy no se podría repetir. Si dos personas cogiesen el código con intención de hacerle una liposucción, posiblemente el resultado no valdría ni para limpiarse el culo. Y de valer para algo inicialmente, sería imposible mantenerlo así mucho tiempo.

Hace falta un equipo.

Muy poquitos proyectos de software hoy en día son obra de una sola persona. Y de esos, muchos menos tienen envergadura suficiente como para considerarse notables. Chrome no podría haber sido obra de una persona. Hace falta un equipo, y hace falta alguien que dirija y mantenga ese equipo. Y ese director ha sido Google. Debería haber sido Mozilla, que no sé en que cojones se gastará los 30 millones al año que recibe de… ¡Google!, pero no parecen tener presupuesto de I+D ni ganas de innovar. Así que los del horrible favicon g se han puesto a ello y nos han regalado esa suerte de Frankenstein hecho navegador -por aquello de que tiene partes de Mozilla, de Webkit y un intérprete Javascript que vete a saber de donde coño ha salido-. Para que hagamos lo que queramos con el.

Por supuesto que hay intereses detrás de Chrome. He dicho intereses, no horribles conspiraciones para violar tu intimidad. Claro que Google y la privacidad tienen sus cosillas. Claro que han hecho cosas feas en China: todas las empresas se bajan los pantalones para entrar en China. Claro que les viene bien saber tus preferencias para poder tocarte con los anuncios justo en ese sitio que te gusta.

Pero el interés último de Google es que la web sea más fácil y segura de usar, para que la gente la use más -como si algunos pudiéramos usarla ‘más’-, lo que en última instancia significa que directa o indirectamente usarás más servicios G. Y ya está.

Y como el año pasado me funcionó, voy a volver a intentarlo… Clara Rivera, si lees esto, polamordedios confírmame la asistencia al Google Developer Day 2008.

:D

Actualización: Si antes lo publico… parece que ya se puede descargar.

Más actualizaciones: como de costumbre, Diego Calleja lo cuenta mejor que yo.

4 comentarios en “Chrome, o la tercera venida de Google”

  1. Obviando el tema de google-world, Chrome va rápido, es ligero y funciona realmente bien para ser una beta. Puede ser una alternativa aunque no creo que sea LA ALTERNATIVA a Firefox, pero sí, yo si fuera un jefazo de Firefox pensaría en hacer algo ligero, rápido y estable.

  2. Hombre, rápido va, y mucho, aunque el tema del consumo de memoria sigo creyendo que es una asignatura pendiente para todos los navegadores (y para Firefox especialmente…), aunque para ser una beta, el único fallo que le veo, es que para poder configurar un proxy tengas que acceder a las opciones del Internet Explorer, cosa difícil en mi curro, donde nos tienen capado todo.

    El tema de las pestañas arriba no me acaba de convencer… será cuestión de acostumbrarse.

    Digo yo.

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