Auriculares nuevos: Sony MDR-EX71

Subtítulo: ¡Sony hace algo bien!

No soy lo que se dice un audiófilo o un melómano, pero me gusta escuchar música.

Desde que dejé el colegio, me paso varias horas al dia escuchando música. Primero con varios Walkman (menudos trastos, en retrospectiva), despues con un minidisc, y finalmente, con un iPod. De una hora o noventa minutos escasos de música, a dias enteros.

En cualquier trayecto cotidiano, aunque sea solo para recorrer los 100 metros que me separan del supermercado y volver a casa, llevo los auriculares puestos. Idealmente, lo suyo sería llevar un carrito con un equipo de alta fidelidad y un buen set de altavoces, pero eso es relativamente poco práctico. A esto podemos sumarle que vivimos en unas ciudades TERRIBLEMENTE ruidosas, y que si quieres oir la música por encima del ruido del tráfico, hay que llevar un volumen relativamente alto.

Pues ya no.

La semana pasada fenecieron los auriculares del iPod. Con poco mas de 15 meses de uso prolongado y casi diario, puede decirse que para la mala fama que tienen los botoncitos blancos, y para el mal trato que les he dado, me han durado bastante más que los Aiwa o Sony de más menos 12€ que solía gastar hasta ahora. En cuanto a la calidad del sonido, muchos dicen cosas como ‘aberrante’, yo digo que no estaba mal tampoco. De hecho, creo que se ajustan bastante bien a las características de la salida del iPod.

El caso es que se rompieron. La unión del jack al cable empezó a tazarse poquito a poco, hasta que la conexión dependía directamente de los propios hilos de cobre, que no tardaron ni 24 horas en ceder. Como no era capaz de concebir la agonía de una mañana en la oficina sin música, enseguida “lancé la pregunta”:http://twitter.com/archenemy/statuses/14891071 en “mi twitter”:http://twitter.com/archenemy/ y poco despues recibí varias respuestas. Esa misma tarde salí a la caza de unos Sony MDR-EX71 in-ear.

OMFG.

Primera impresión impresionante. Te los pones, y en plena calle, lo único que escuchas en primer plano es tu respiración y el sonido de tus pasos, todo lo demas suena apagado y distante. A pocos metros pasa un autobús, y notas más como se transmite la vibración por el suelo que el ruido del motor. Tocas play en el reproductor y… se te cae el auricular izquierdo. Bueno, habrá que esperar a llegar a casa y cambiar los pequeños moldes de silicona que vienen con los auriculares, por los aún más pequeños que vienen en el paquete.

El sonido en sí, es bastante impresionante tambien. Como mínimo, mucho mejor que el de los auriculares Apple.

Con un volumen mucho más bajo (según la barra de volumen del iPod, que no se si será lineal, logarítmica o que, aproximadamente la mitad de volumen). Los bajos, quizás por llevar el auricular prácticamente clavado en el canal auditivo, suenan atronadores. La distinción entre las frecuencias (¿rango dinámico se llama esto?) está bastante acentuada tambien. En este punto hay un problema, que aún no tengo claro si es culpa de los auriculares. En ciertos puntos, las frecuencias mas altas ‘crujen’. Algunos grititos de Liv Kristine Espenaës por ejemplo, o los platillos en algunas partes de batería, sufren horriblemente. Seguramente sea una combinación de varios factores. El iPod, con todo lo bonito que es, y lo fashion y tal, no es que sea un dispositivo de alta fidelidad (aunque está bastante bien, y es suficientemente bueno para el 90% de la gente, entre los que yo me incluyo). Los MP3 que contiene, salvo honrosas excepciones, no es que suenen como la filarmónica de Viena. El clipping es algo que está ahi, y hay un límite para lo que se puede meter en 128 o 192kbps. Y los límites nunca han dado muchas alegrías a nadie. De ahora en adelante habrá que vigilar la calidad de los rips que bajo. Finalmente, por lo que leo por ahi, estos auriculares _tardan_ un poquito en empezar a sonar en todo su esplendor. Les he dado bastante caña en 2 o 3 días, pero quizás es que no escucho música apropiada para ‘darlos de sí’. Me han contado que en foros de tecnófilos snobs se aconseja dejarlos un par de noches reproduciendo _El anillo del Nibelungo_ para que estén calentitos y listos al dia siguiente por la mañana.

*Veredicto final:* suenan de cojones, sin duda. De los mejores auriculares que he tenido. El aislamiento acústico que proporcionan resulta adictivo: en la oficina es como si el jefe desapareciese. En cualquier otro sitio, eliminan la mayor parte de cosas que puedan impedirte disfrutar de la música. Los hay en blanco si eres fashion-conscious, pero los mios son dos pelotillas negras minúsculas, que tampoco está mal para distinguirse de las otras 10 personas que llevan auriculares Apple en el autobús. En cuanto al precio, son evidentemente más caros que unos auriculares del todo a 100, pero se pueden conseguir relativamente baratos si tienes un poco de paciencia para buscar. En cuanto a mi, lo mejor que puedo decir es que si no escucho otros mejores, cuando estos lleguen al final de su vida, me compraré otro par igual. De hecho, es posible que los compre pronto y los deje en un cajón para tenerlos ahi el dia que me hagan falta.

Cave Story

Juego legendario, traducido al español.

Mar 16, 2007 by

ArchEnemy

★★★★★ Si no puedes ver los pixeles individuales en un juego de plataformas, es que ese juego es una mierda.

Si un juego de plataformas no tiene powerups molones y una buena historia, estarías mejor jugando al tetris.

Si recuerdas los buenos tiempos de 8 y 16 bits, Super Mario Bros, Castlevania, Metroid, Sonic y Alex Kidd, tienes que jugar a Cave Story.

Si un japonés desarrolla cada detalle de un juego durante 5 años, y luego lo suelta en el mundo sin cobrar un duro por ello, tienes que jugarlo.

Juega a Cave Story, cojones ya.

Este post es solo una prueba de contenido microformateado. La reseña es una mierda, pero el juego es tremendo.

Red Steel

Despues de un mes y pico sin jugar (desde navidad, mas o menos) por fin me he terminado el Red Steel, mi primer juego de Wii. Como ya comenté en otra entrada, Red Steel viene a ser el hijo bastardo de Max Payne y una peli de yakuzas de Takeshi Kitano. Básicamente, llevas el papel de un guardaespaldas que se liga a su protegida, que resulta ser la hija de un… _empresario_ japonés. Justo el dia que vas a conocer a tu nuevo papá hay un intento de asesinato contra este, y tiene comienzo tremenda balasera, que durará hasta que la chica sea rescatada, el honor de la familia restaurado, y blablabla. Para aderezar y para usar el mando de la Wii para algo mas que para disparar con la pistola de lado al estilo _gangsta_, combates con katana a modo de duelo de vez en cuando.

Al principio entusiasma, luego decepciona un poquito, para al final terminar enganchando (bastante). Los escenarios son variados, y aun teniendo en cuenta la limitada capacidad gráfica de la Wii, son bastante vistosos, con efectos de luz bastante llamativos en algunos sitios. Tienen sus altibajos, y se nota cuando una zona esta diseñada para que te pases un ratillo en ella y cuando pretenden que pases corriendo y sin fijarte mucho. Ejemplo del primer caso podría ser el dojo en el que aprenderás a manejar la katana. Ejemplo del segundo caso: un bosque de bambú (al menos, _creo_ que era bambú) hacia el final del juego.

Los enemigos… un poquito repetitivos sin llegar a ser clones, y no muy listos, pero tampoco esperas que un mafiosete que dejó el cole por los bajos fondos japoneses pudiera tener mucha _inteligencia artificial_.

Lo que importa: el control. El juego no es díficil. Más de un frikitron podría pasarselo en una tarde sin demasiados problemas. La curva de dificultad del juego tiene algunos baches, pero depende más de lo que tardes en hacerte con el dominio del wiimando. Desplazamiento con el nunchuk, giro y puntería con el wiimando. En cuanto a first person shooters, el teclado y el ratón siguen sin rival en cuanto a efectividad, aunque esta nueva opción queda muy por delante del pad tradicional y no se puede negar que favorece mucho mas la inmersión en el juego. Te das cuenta de esto cuando paras de avanzar para agarrar bien el mando y respirar hondo antes de lanzarte a los morros de una docena de ninjas con metralleta.

En cuanto al manejo de la espada… resulta bastante desigual. Como era de esperar, el movimiento del mando en la realidad no se responde fielmente con el de la hoja en el juego, si no que esta realiza movimientos predefinidos en base a la dirección en la que menees el wiimando. Cosa que resulta bastante pobre hasta que te empiezan a enseñar katas que combinan golpe tras golpe a modo de combo, y que al menos te dan algo que hacer durante unos pocos duelos. Solo durante unos pocos, ya que en algún punto del juego que no sabría precisar, la habilidad de los duelistas sube de repente, y resulta mas útil bloquear y golpear la espada del oponente hasta romperla que golpear al oponente mismo.

Por decirlo de una vez: no es ni de lejos una obra maestra, pero no es un MUY buen juego de lanzamiento. Lamentablemente, no es tanto como prometían los primeros videos: le han faltado unos pocos mesecitos de desarrollo para convertirse en un gran juego y no hay duda de que la segunda parte o su heredero (que lo habrá) dará bastante que hablar. En cuanto a este, es entretenido y divertido, por la novedad. Lo rejugaría inmediatamente si no estuviera picado con mi padre por ver quien se termina antes el Call of Duty 3 y no estuviera deseando enganchar el Zelda.