Red Steel

Despues de un mes y pico sin jugar (desde navidad, mas o menos) por fin me he terminado el Red Steel, mi primer juego de Wii. Como ya comenté en otra entrada, Red Steel viene a ser el hijo bastardo de Max Payne y una peli de yakuzas de Takeshi Kitano. Básicamente, llevas el papel de un guardaespaldas que se liga a su protegida, que resulta ser la hija de un… _empresario_ japonés. Justo el dia que vas a conocer a tu nuevo papá hay un intento de asesinato contra este, y tiene comienzo tremenda balasera, que durará hasta que la chica sea rescatada, el honor de la familia restaurado, y blablabla. Para aderezar y para usar el mando de la Wii para algo mas que para disparar con la pistola de lado al estilo _gangsta_, combates con katana a modo de duelo de vez en cuando.

Al principio entusiasma, luego decepciona un poquito, para al final terminar enganchando (bastante). Los escenarios son variados, y aun teniendo en cuenta la limitada capacidad gráfica de la Wii, son bastante vistosos, con efectos de luz bastante llamativos en algunos sitios. Tienen sus altibajos, y se nota cuando una zona esta diseñada para que te pases un ratillo en ella y cuando pretenden que pases corriendo y sin fijarte mucho. Ejemplo del primer caso podría ser el dojo en el que aprenderás a manejar la katana. Ejemplo del segundo caso: un bosque de bambú (al menos, _creo_ que era bambú) hacia el final del juego.

Los enemigos… un poquito repetitivos sin llegar a ser clones, y no muy listos, pero tampoco esperas que un mafiosete que dejó el cole por los bajos fondos japoneses pudiera tener mucha _inteligencia artificial_.

Lo que importa: el control. El juego no es díficil. Más de un frikitron podría pasarselo en una tarde sin demasiados problemas. La curva de dificultad del juego tiene algunos baches, pero depende más de lo que tardes en hacerte con el dominio del wiimando. Desplazamiento con el nunchuk, giro y puntería con el wiimando. En cuanto a first person shooters, el teclado y el ratón siguen sin rival en cuanto a efectividad, aunque esta nueva opción queda muy por delante del pad tradicional y no se puede negar que favorece mucho mas la inmersión en el juego. Te das cuenta de esto cuando paras de avanzar para agarrar bien el mando y respirar hondo antes de lanzarte a los morros de una docena de ninjas con metralleta.

En cuanto al manejo de la espada… resulta bastante desigual. Como era de esperar, el movimiento del mando en la realidad no se responde fielmente con el de la hoja en el juego, si no que esta realiza movimientos predefinidos en base a la dirección en la que menees el wiimando. Cosa que resulta bastante pobre hasta que te empiezan a enseñar katas que combinan golpe tras golpe a modo de combo, y que al menos te dan algo que hacer durante unos pocos duelos. Solo durante unos pocos, ya que en algún punto del juego que no sabría precisar, la habilidad de los duelistas sube de repente, y resulta mas útil bloquear y golpear la espada del oponente hasta romperla que golpear al oponente mismo.

Por decirlo de una vez: no es ni de lejos una obra maestra, pero no es un MUY buen juego de lanzamiento. Lamentablemente, no es tanto como prometían los primeros videos: le han faltado unos pocos mesecitos de desarrollo para convertirse en un gran juego y no hay duda de que la segunda parte o su heredero (que lo habrá) dará bastante que hablar. En cuanto a este, es entretenido y divertido, por la novedad. Lo rejugaría inmediatamente si no estuviera picado con mi padre por ver quien se termina antes el Call of Duty 3 y no estuviera deseando enganchar el Zelda.

William Gibson – Mundo espejo

A este lo tenía ganas desde que salió, no mucho despues del 11/09/2001, como Pattern Recognition. Para quien no tenga ganas de leer mucho, el veredicto: me ha gustado, mucho. Gibson se ha puesto al dia, y parece que se droga menos. O quizá sea que la traducción es bastante mejor.

Por lo demás, es una historia típica de Gibson. De hecho, si no estoy mezclando argumentos en mi cabeza, como me suele pasar ultimamente, la historia es tan típica que es casi una versión de Conde Cero narrada en la actualidad: una chica a la búsqueda del creador de unas piezas de arte únicas, con recursos funcionalmente ilimitados. Idas y venidas continuas, personajes coloristas, un puntito de paranoia y un desenlace satisfactorio, en ningún momento precipitado. Algunas frases épicas _-si tuviera más tetas, podría encontrar trabajo como portada en los juegos de rol para adolescentes-_ y cierta obsesión por la estética y la sociedad de consumo (otro tema recurrente de W.G.) esta vez en la forma de reacción alérgica a las marcas comerciales por parte de Cayce, la _coolhunter_ que protagoniza el libro.

Hace unos meses lei que Gibson acababa de terminar de escribir un nuevo libro: Spook Country, ambientado en el mismo universo que Pattern Recognition. Quiza nos encontramos ante una nueva trilogía, despues del Sprawl y el Puente. Este verano lo sabremos, si Amazon quiere. Por que es un libro que no pienso esperar 4 putos años para leer.

The bitch is back

[18:08] <hastur> hermanos en cristo

[18:08] <hastur> he vuelto!

[18:08] <hastur> (aplausos)

Frases que causan shock despues de estos meses de ausencia. Hay que haber tratado a Hastur/Psyk/teh Pisk un poco para entender todas las connotaciones de estas lineas, pero por si solas, no dejan de ser la hostia.

Sobre todo despues de volver a casa despues de un montón de horas charlando y chupiteando 4 sabores de Absolut diferentes, en una noche como no se vivía desde hace mucho, mucho tiempo.