Perfil bajo

Últimamente mi frecuencia de posteo es mas baja que nunca. No sé si es real o me lo invento, pero hacer cualquier cosa, hasta lo mas nimio, me supone un esfuerzo inhumano; tanto si se trata de las típicas tonterías domésticas (ir a comprar, limpiar y ordenar la habitación, arrancar las hojas del calendario) a las académicas (me paso horas para caracterizar un triste circuito RLC, me hacen falta consultar 2 manuales de matemáticas distintos para hacer una patética derivada, y pasan días entre página y página de cada informe de prácticas, que casi siempre termina haciendo mi compañero).

Para poder concentrarme en estas tareas, que por alguna extraña razón, ahora me parecen lo mas importante de mi vida, he tenido que bajar el perfil de muchas otras facetas de esta. Una es el blogging: escribir y leer. Los posts de otras personas se me acumulan en el agregador. Ya los leeré mañana.
Otra es salir con mis amigos, o incluso hablar con ellos por cualquiera de los medios disponibles. Detrás de las frases que no tienen mas motivo que un interés amistoso por mi vida, yo solo veo recriminaciones y reproches.

Asi que esta paranoia, junto con el inusitado cansancio despues de las clases y el (intento/propósito/rato de) estudio diarios, la desazón por verme incapaz de resolver ejercicios triviales hace solo unos pocos años, viendo que cada dia se escapa y aun no tengo nada claro, a la vez que trato de mantener el tipo… todo ello me deja sin ganas y sin fuerzas para cualquier otra cosa.

Ahora, más que nunca necesito ese consejo que te vuelve a poner en tu sitio, mirando en la dirección correcta y con impulso suficiente para llegar al final. Solo que no hay nadie de cuya boca quiera oirlo.

Podeis considerar este blog en coma hasta nuevo aviso. Nos vemos cuando el sol vuelva a lucir.