You are on the Global Frequency

Anoche, cuando debería estar estudiando para un examen en el que hoy la he jodido bien jodida, me dió por ponerme a leer unos scans desperdigados por el disco duro, hasta que despues de algunas cosillas menores de Moebius di con la serie que da el titulo a este post.

Básandome en lo que he leido hasta ahora, diré que Warren Ellis es la hostia. Transmetropolitan fue mi primer contacto, y terminé leyéndome 5 años de números en dos noches. Después, edd-o mediante, llegué a The Authority, pasé a Planetary y por fin (ya solito) he dado con Global Frequency, cuyo último número no aparecerá en castellano hasta el mes que viene.

Global Frequency es una organización civil de rescate que cuenta con mil y un miembros, especialistas en cualquier cosa/disciplina imaginable, dispersos por todo el mundo, siempre disponibles y siempre en contacto. Dirigidos por Miranda Zero y coordinados por Aleph, se ocupan de casos que cubren un buen rango de los temas que cualquier navegador/lector de weblogs compulsivo encontrará conocidos: memética, transhumanismo, biofeedback, exploración y carrera urbana, redes, data mining, comunicación y computación móvil (la organización… la serie entera gira alrededor de los smartphones del personal). Estos temas, pasados por el filtro particular de Ellis (que dicho sea de paso, es un popular weblogger), que lo combina con su “mala leche y bestialidad” (ver. edd-o), remata lo que es una de las obras mas interesantes del fulano.

Si quieres leer un cómic poco común, que se salga de los tópicos habituales de superheroes con mallas y problemas de identidad sexual, consigue cualquiera de los títulos que aparecen en este post. Yo me he quedado con ganas de más.

edd-o, cúrrese un monográfico. Recomiende a placer.

Menos es mas

A medida que poco a poco me voy reactivando, pienso que voy a postear pero cada vez lo hago menos. Leo más, escribo menos. Programo más, escribo menos. Pienso más, escribo menos. Estudio más, escribo menos. Escribo más (en otros sitios), escribo menos. También pierdo más tiempo, en cosas menos interesantes.
Pero es lo que hay.

Llevo dos meses ya en el ciclo de electrónica, y no sé aún si este cambio en mi vida, este alejamiento de la informática, me gusta o no. Es diferente, es fácil, es entretenido, pero como siempre, es lento.

Ya tengo el movil nuevo. Podeis ir viendo las pocas gilifotos que se me ocurre hacer (de momento por probar mas que nada, la cámara es una mierda y tendré que cogerle bien el punto) en http://flickr.com/photos/archenemy. Tarde o temprano pondré el feed RSS ahi al lado, y ya de paso integraré el linkblog que lleva algo mas de un mes pululando entre los bastidores de bfg9000.com sin que nadie lo toque.

Ya he tenido mis primeras víctimas de bluejacking. En clase, en la biblioteca, en el bus, incluso en la castiza e ínclita bodega Paco, el abrevadero de favorito del barrio. Es bastante aburrido. Quizá entre geeks, o acaso entre gente que sepa lo que puede hacer ese cacharrito que tiene en el bolsillo tiene gracia. O quizá es que mis mensajes no la tienen y por eso nadie parpadea al leerlos. O quizá el bluejacking ya esta tan out que ni sorprende.

Tambien tengo mi primer cacharrin J2ME para el móvil listo, con todo el sabor de un SorryHelloWorld tradicional. Solo me falta una idea razonablemente fácil de implementar para ir desempolvando mis mad java skillz.

Y poco mas que contar.

Métodos de ordenación

* mira la agenda *

Mañana tengo que entregar un informe que era para ayer. Pasado mañana tengo un examen de evaluación de electrónica digital. Hecho hasta ahora: 0%.
Perfecto. Es el dia ideal para ponerse a ordenar los cajones y las estanterias.

Premisas: tiendo a guardarlo todo. Aquel dibujo que hicimos en una servilleta en un bar. El billete de la primera vez que viajé en metro. El juguete de un kinder sorpresa que alguien comió hace años. Pegatinas. Mis hojas de calificaciones desde el colegio. Entradas de cine y conciertos. La fichas de personaje de mis partidas mas interesantes. La guia del visitante de cualquier exposición, muestra o feria a la que he ido. Acreditaciones de SIMOs, parties y certámenes varios. Recortes de periódico con las noticias mas variopintas. Coño, incluso cuando todas las semanas compraba cintas de cassete para grabar música cuando tenía 15 años, guardaba las pegatinas que me sobraban despues de etiquetar la grabación.

Pues me he encontrado con todo eso y mas. También, antes de tener un weblog en el que soltar mis tonterías, y ahora que gente que no debería leer éste lo lee, cuando no puedo dormir, me levanto, cojo un papel y empiezo a recapitular y ordenar los acontecimientos de los últimos dias. No es un diario, son hojas arrancadas de cualquier sitio donde recojo con mala letra (si mi caligrafía no es gran cosa para empezar, a oscuras ya es algo sublime) cada idea que me ronda por la cabeza, hasta que me siento a gusto y me quedo dormido.

La página en cuestión queda fechada y por ahi tirada, hasta que en dias como hoy, me da por colocar mi cuardo de manera obsesiva, y cama, mesas, estantes y suelo se ven ocupados por material a categorizar: Guardar una vez más o tirar. Luego reclasifico aquello que voy a guardar, y finalmente lo vuelvo a meter espontáneamente en los cajones y armarios.

El caso es que creo que es la primera vez que abro ciertos cajones desde que inicié esta paginucha para tratar de escribir la documentación de mi vida.
Y vaya. Más que documentación, hay material para hacer un documental multimedia o una exposición… teh ArchEnemy eXPerience o algo asi.

Pequeños objetos. Gomas para el pelo. Fotos dobladas o recortadas. Cartas de Magic (llevo años limpio, lo juro). Muchas, muchas hojas de papel con anotaciones o dibujos frenéticos. Al tocar algunas cosas, el corazón da un vuelco. Dos sobres de color azul que marcaron un antes y un después, y que algún dia podré volver a leer.

En fin. Que el hecho de ordenar físicamente los recuerdos viene a ser como una major version de las hojas garabateadas a oscuras. A la vez que me revuelve por dentro, parece dejarme las cosas claras, la sensación de que todo está bajo control. Un recordatorio de por qué estoy donde estoy. Un proyecto para revisar una vez más todo ese material (antes de que pasen 2 años más), organizarlo de algún modo para reconstruir la historia de mi vida y poder hacer uso de ella sin tener que perder 5 o 6 horas removiendo trastos polvorientos. Y es tentador desentenderse de todo y sumergirse en el pasado, aun a la vista de que no siempre fue mejor.

Me duele tremendamente la cabeza. No sé si es por el polvo añejo que flota en mi habitación, o por el que me flota en el cerebro. Pequeñas corrientes de viento estan creando remolinos en el polvo y en mi memoria.

AAAhhh wtf >_<. Yo solo buscaba una excusa para perder un poco el tiempo antes de ponerme a terminar el puto informe. Ya no hay más posibilidades. Una ducha, un sandwich, música bien alta y el cartel de 'no molesten'. No hay mas remedio.