Weird tales

No sé que coño tiene la noche de hoy. Pero me ha vuelto a picar la neurona de postear, despues de un mes en el que realmente SI que ha habido cosas que contar, pero no ha habido ánimo para hacerlo.

Como todos los veranos, Julio ha pasado en una exhalación. Vino y se fue, y mientras tanto me he aburrido soberanamente, gracias al inestimable apoyo de muchas personas. Me he puesto al dia con el papel muerto. Ya que mis viejos monopolizan las PDAs que pululan por casa, podría decir que me he leido hasta el agua de los floreros. Bueno, eso.

Hasta ahora todos los planes que tenía para el verano se han venido frustrando. Uno tras otro. Uno a uno. Nada de fiestas en casa, nada de fiestas en la piscina, nada de viaje a la Euskal, nada de Camino de Santiago, nada de brillante negocio de hospedaje web. Nada de nada.

Hoy, esta mañana, empecé a animarme sin razón aparente. Asi es la vida del ciclotímico crónico. Aún queda otro mes. Aún queda toda la vida. Un serio planchazo ha terminado aterrizando esta tarde, y no sé como me levantaré mañana.

Lo que si sé es que Agosto va a comenzar a cero. En todos los aspectos.

Attention span

Internet esta cambiando el cableado interno de mi cerebro. He tardado años en darme cuenta. Antes, cuando un libro no me gustaba, no lo hacía a la primera lectura. Es decir, al menos le daba tiempo, unas horas para meterme de lleno en el. Una oportunidad.

Ahora eso ha cambiado. Si un libro no me engancha durante la primera hora, casi puede decirse que este condenado a coger polvo en la estantería. Tengo que replantearme mis hábitos, y lo que es/era mi manera de ser.