No tocar, recién pintado.
Estoy sentado al ordenador de mis padres, o más bien, el ordenador de la familia (que ruidoso es este teclado). Mi habitación ha sido completamente desmantelada, terminando con años y años de zumbido y trabajo continuos por parte de mi (fiel) Athlon 500. Nunca volverá a arrancar mas allá de las puertas de Moria… mi [...]