Tras varias horas perdidas de compilaciones fallidas, doy por perdido el primer encuentro ArchEnemy vs. Gentoo Linux. Lo dejaremos para dentro de un par de versiones. Y mientras tanto, vuelvo a Debian, de donde nunca debí salir.
Archivos Mensuales: diciembre 2002
Fin de semana extraño
El fin de semana comienza de manera normal. Viernes aburrido de vacaciones, formateo, inicio de la instalación de Gentoo Linux en mi ordenador principal de sobremesa (escribo esto desde el portatilsux), media tarde tratando de establecer un plan para la noche, al final un tema normal, unas cervezas y para casa, que termina convirtiendose en ‘vamos a tomar una mas’ y repetir.
Tras ingerir un cáliz, durante el regreso a casa, me empiezo a comer el coco mientras los amigos me dan la coña con ‘mañana salimos a ver quien mete el hocico a la mas fea’ o algo asi.
Doy el coñazo un rato a Gillete con pensamientos que ahora no vienen a cuento, pero que me dejan con la sensación mental de que soy un niño de 15 años.
No me acosté muy tarde ni tampoco estaba muy jodido, pero el sabado me levanto a las 6 y pico de la tarde (!). Al principio pienso que es una broma de mis padres (es el dia de los inocentes) pero luego recuerdo sus excepcionales habilidades técnicas y dudo de que hayan sido capaces de cambiar la hora de mi reloj. Me tomo una coca, avanzo un par de pasos mas en la instalación de la Gentoo, y me largo a toda prisa al Mafia Coffee, dejando el ordenata compilando el kernel.
Dos dosis de cafeina mas tarde, vuelvo habiendome comprometido a personarme en el SU para “alegrar” un poco el ultimo dia de trabajo del amigu Wessex. Como la puta muela del juicio me esta matando, me vuelvo a casa prontito, acompañado/acompañando de/a la srta. Yogurina. Llego de nuevo a mi casa y avanzo un pasito mas en la instalación de Gentoo, ahora le toca al sector de arranque y las XFree. Y hasta ahora.
El caso es que joder, me siento extrañisimo.
La navidad esta obsoleta
Si. Para mí la navidad era un conjunto de días cada año en los que un grupo de familia de otros lugares venía a mi ciudad, y nos poniamos mutuamente al dia de lo que nos había pasado durante el año, nos contábamos un puñado de nuevos chistes, alguien terminaba cantando medio ciego por el champán, y despues nos despedíamos: un abrazo y hasta el año que viene.
Siempre me han deprimido las navidades. Son uno de esos momentos señalados en los que te das cuenta de que el tiempo pasa.
Pero este año no. Mi familia ha descubierto Internet y ahora cada poco tiempo los emails van y vienen. Entre fotos supuestamente graciosas y flash estúpidos de vez en cuando hay un retazo de su vida.
Asi que me he encontrado con que ya no necesito la Navidad para ponerme al día de lo que le pasa a unas personas con las que comparto cierto conjunto de genes y a las que veo en dos ocasiones al año.
Prescindir de ello me ha permitido amargarme un poco menos esta vez.
Felices fiestas a todos.